Sociedad Fraterna de Misericordia

Serie Vida Consagrada
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Los Hermanos de La Sociedad Fraterna de Misericordia somos una comunidad apostólica y misionera, que aspiramos a ser mensajeros de la Misericordia de Dios hacia los más pobres de los pobres, los marginados y rechazados de nuestra sociedad. Vivimos un apostolado constante de misericordia, expresado en el servicio, con el fin de capacitarnos en una mejor vivencia cristiana y acercarnos a Jesús personificado en el que más sufre. Este apostolado de misericordia expresado en el servicio, sirve a su vez como testimonio radical de la presencia de la Iglesia en nuestra sociedad. Cierto, has leído bien, somos Hermanos, aunque de entre nosotros, existen quienes hemos recibido el don del Sacramento del Orden Sacerdotal, aunque ello no implica diferencia alguna con los demás Hermanos. Actualmente, tenemos dos Casas de Formación; la Casa Madre en la Diócesis de Mayagüez (6 Hermanos) y la Casa “Buen Pastor” en la Diócesis de Mao-Montecristi, Republica Dominicana (6 Hermanos).

Cada Hermano procura ser signo visible del amor misericordioso y sanador del Señor, en un mundo cada vez más revolucionado y dividido. Es decir, partiendo de la consciencia personal que se tiene del llamado a la santidad, el Hermano se compromete a servir a Jesús en su disfraz más desconcertante, en la persona del pobre y del marginado no meramente para subsanar una necesidad temporal sino que, llevando a cabo este apostolado, busca responder esa llamada a la santidad; siendo a su vez, signo visible del amor del Señor y haciendo palpable la presencia de la Iglesia en las vicisitudes del hombre. Llevamos a cabo esta acción profética desde dentro de la Iglesia y nunca sin Ella. Por ello, los Hermanos, además de la Eucaristía diaria (centro de nuestra vida y misión), rezamos en comunidad las horas canónicas de Laudes, Vísperas y Completas y a las 3:00 pm la Coronilla a la Divina Misericordia. Nuestro día comienza a las 6:15 am, hora que dedicamos a la lectio divina, y concluye a las 9:00 pm con el rezo de las Completas, después, guardamos silencio.

El vivir esta vocación de la misericordia se lleva a cabo de diversas formas, de manera especial a través de nuestras casas, que son lugares de acogida para todos los que necesiten ser recibidos, escuchados, comprendidos y sobre todo amados por el Señor. La vocación de la Sociedad es la misericordia. Precisamente viviendo la misericordia, reconociendo a Cristo presente en los hermanos, sobre todo los más pobres y marginados, es donde estamos llamados a radicalizar nuestra vida cristiana: el apostolado de la misericordia expresada en el servicio es la manera en que cada Hermano vive su vocación:

Nuestro trabajo es un medio que el Señor nos da para alcanzar contemplar a Dios y realizar lo que hemos de hacer. Pues, cuando el amor del Señor se vive en nuestro corazón, no es posible separar la vida, el trabajo, la respiración… de ese contemplar el rostro de Dios (Constituciones SFM).

Los Hermanos de la Sociedad Fraterna de Misericordia tenemos a nuestro cargo pastoral la Parroquia Nuestra Señora del Carmen y en la misma hemos desarrollado el Centro de Apoyo a la Familia y Capacitación Social, lugar donde se brinda desayuno diariamente a deambulantes y se ofrecen diversos cursos de Capacitación como: floristería, costura, repostrería, pedrería y otros más. Además se ofrecen tutorías para desertores escolares que desean continuar nuevamente su preparación académica. Nuestra Casa Madre, Comunidad de Belén, es a la vez un hogar permanente para personas con necesidad de vivienda digna. Recientemente, la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, nos ha confiado la Pastoral Penitenciaria.

En Comunidad de Belén los Hermanos desarrollan su vida, gastándose en el servicio a los pobres a quienes sirven, de una manera sencilla y humilde, sin brillos visibles. Amamos a Cristo y en Cristo, a los pobres, en quienes nos esforzamos por descubrir su Rostro. Si deseas conocernos, puedes hacerlo al (787) 832-2203 o sfm@coqui.net

Los Hermanos de La Sociedad Fraterna de Misericordia somos una comunidad apostólica y misionera, que aspiramos a ser mensajeros de la Misericordia de Dios hacia los más pobres de los pobres, los marginados y rechazados de nuestra sociedad. Vivimos un apostolado constante de misericordia, expresado en el servicio, con el fin de capacitarnos en una mejor vivencia cristiana y acercarnos a Jesús personificado en el que más sufre. Este apostolado de misericordia expresado en el servicio, sirve a su vez como testimonio radical de la presencia de la Iglesia en nuestra sociedad. Cierto, has leído bien, somos Hermanos, aunque de entre nosotros, existen quienes hemos recibido el don del Sacramento del Orden Sacerdotal, aunque ello no implica diferencia alguna con los demás Hermanos. Actualmente, tenemos dos Casas de Formación; la Casa Madre en la Diócesis de Mayagüez (6 Hermanos) y la Casa “Buen Pastor” en la Diócesis de Mao-Montecristi, Republica Dominicana (6 Hermanos).

Cada Hermano procura ser signo visible del amor misericordioso y sanador del Señor, en un mundo cada vez más revolucionado y dividido. Es decir, partiendo de la consciencia personal que se tiene del llamado a la santidad, el Hermano se compromete a servir a Jesús en su disfraz más desconcertante, en la persona del pobre y del marginado no meramente para subsanar una necesidad temporal sino que, llevando a cabo este apostolado, busca responder esa llamada a la santidad; siendo a su vez, signo visible del amor del Señor y haciendo palpable la presencia de la Iglesia en las vicisitudes del hombre. Llevamos a cabo esta acción profética desde dentro de la Iglesia y nunca sin Ella. Por ello, los Hermanos, además de la Eucaristía diaria (centro de nuestra vida y misión), rezamos en comunidad las horas canónicas de Laudes, Vísperas y Completas y a las 3:00 pm la Coronilla a la Divina Misericordia. Nuestro día comienza a las 6:15 am, hora que dedicamos a la lectio divina, y concluye a las 9:00 pm con el rezo de las Completas, después, guardamos silencio.

El vivir esta vocación de la misericordia se lleva a cabo de diversas formas, de manera especial a través de nuestras casas, que son lugares de acogida para todos los que necesiten ser recibidos, escuchados, comprendidos y sobre todo amados por el Señor. La vocación de la Sociedad es la misericordia. Precisamente viviendo la misericordia, reconociendo a Cristo presente en los hermanos, sobre todo los más pobres y marginados, es donde estamos llamados a radicalizar nuestra vida cristiana: el apostolado de la misericordia expresada en el servicio es la manera en que cada Hermano vive su vocación:

Nuestro trabajo es un medio que el Señor nos da para alcanzar contemplar a Dios y realizar lo que hemos de hacer. Pues, cuando el amor del Señor se vive en nuestro corazón, no es posible separar la vida, el trabajo, la respiración… de ese contemplar el rostro de Dios (Constituciones SFM).

Los Hermanos de la Sociedad Fraterna de Misericordia tenemos a nuestro cargo pastoral la Parroquia Nuestra Señora del Carmen y en la misma hemos desarrollado el Centro de Apoyo a la Familia y Capacitación Social, lugar donde se brinda desayuno diariamente a deambulantes y se ofrecen diversos cursos de Capacitación como: floristería, costura, repostrería, pedrería y otros más. Además se ofrecen tutorías para desertores escolares que desean continuar nuevamente su preparación académica. Nuestra Casa Madre, Comunidad de Belén, es a la vez un hogar permanente para personas con necesidad de vivienda digna. Recientemente, la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, nos ha confiado la Pastoral Penitenciaria.

En Comunidad de Belén los Hermanos desarrollan su vida, gastándose en el servicio a los pobres a quienes sirven, de una manera sencilla y humilde, sin brillos visibles. Amamos a Cristo y en Cristo, a los pobres, en quienes nos esforzamos por descubrir su Rostro. Si deseas conocernos, puedes hacerlo al (787) 832-2203 o This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.