Religiosas Teatinas de la Inmaculada Concepción

Serie Vida Consagrada
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Nuestra Congregación de Religiosas Teatinas de la Inmaculada Concepción fue fundada por la Venerable Úrsula Benincasa el año 1583, en Nápoles (Italia).Puesta bajo el encargo de los Clérigos Regulares (Teatinos) fue aceptada por el Capitulo General de dichos PP. Teatinos en el año 1633, y puesta bajo su Jurisdicción por Breve de Clemente IX en el año 1668. De allí nos viene el nombre de Teatinas que ostentamos.

Madre Úrsula, abrasada en un vivo amor a Dios e identificada su voluntad con la de Cristo, es movida por un solo deseo: La gloria de Dios y la salvación de las almas. Guiada por este ideal, funda un Instituto de vírgenes dispuestas a glorificar a Dios y servirle bajo la protección de la Inmaculada Virgen María, dejándoles unas reglas, escritas por ella misma, que fueron aprobadas por S.S. Gregorio XV en 1623.

Nuestro CARISMA tiene su fundamento en el legado que nuestra fundadora, la Venerable Úrsula Benincasa nos dejo hace más de cuatro siglos: “Este es mi testamento: que améis a este gran Señor y que os améis unas a otras”. ”Hacedlo todo por amor. Vivir sin más regla que el amor.”(Mt. 22, 37-39) Desde entonces, las Religiosas Teatinas de la Inmaculada Concepción de todos los tiempos, hemos intentado encarnar en distintos ambientes y culturas este ideal evangélico, a partir de la vivencia de una Espiritualidad providencialista, cristo céntrica y mariana. El amor a María y la búsqueda incansable del rostro de Cristo en el hermano es el mayor don que podemos compartir.

El 6 de enero de 1965 salieron de España cuatro Religiosas Teatinas de la Inmaculada Concepción y dos más en febrero, hijas de la Venerable Madre Úrsula Benincasa, llegaron a esta hermosa tierra Borinqueña, en donde en todo momento se sintieron acogidas y apoyadas por la familia Fas y otras familias más.

La Comunidad vivió en Balboa 92, Int., en una casa alquilada por la Clínica Española en Mayagüez y en donde actualmente seguimos viviendo, desempeñaron ardua labor en la enfermería, en la sala de operaciones, farmacia, ropería, almacén y cocina, guiadas por un solo deseo extender el Reino de Dios, conforme al sublime deseo de nuestra fundadora. Pasado un tiempo esa casa se puso en venta y la Srta. María Fas, con toda generosidad y cariño la compro con el fin de que las hermanas pudieran seguir viviendo en ella, cerca de la clínica. En 1966, ampliaron su labor apostólica para prestar ayuda a los niños en el Programa de “head Start.”

En 1969 llegaron dos Teatinas más, pero ahora a la ciudad de San Juan en Rio Piedras para iniciar la fundación de una nueva comunidad en donde se les proporcionaría asistencia a jóvenes estudiantes que van a estudiar a Universidades del área metropolitana y requieren de un lugar seguro en un ambiente propicio para sus estudios.

Después de las seis hermanas que fundaron la primera comunidad y al igual que ellas, con alegría profunda en nuestro corazón hemos realizado nuestro apostolado en Mayagüez. Dios fue marcando el camino y se dio inicio otra de las principales actividades apostólicas de una religiosa Teatina. El Jardín de la Infancia. La Iglesia nos confió la misión de ser educadoras y con ello respondemos a una de las expresiones más fuertes de nuestro Carisma fundacional. Fieles a esta misión tenemos el deber de colaborar en el desarrollo y crecimiento integral de nuestros alumnos.

Ayudándoles con el testimonio evangélico de nuestra vida y con nuestras enseñanzas a iluminar y robustecer su fe.

Hemos compartido y queremos seguir compartiendo nuestra vida a lo largo de estos ya casi 50 años en Mayagüez, haciendo realidad el mandamiento del amor. Queremos seguir soñando con comunidades apasionadas por el Reino de Dios, soñamos con que el nombre Teatinas, exprese un modelo de comunión y de acción a ejemplo de las Primeras comunidades Cristianas y dándole infinitas gracias al Señor por el Don de nuestra vocación en este año de Gracia para la vida Consagrada.

A nombre de nuestros Superiores damos las gracias a nuestro Señor Obispo Mons. Álvaro Corrada del Rio por su apertura en la Diócesis a quien amamos y servimos.

RR Teatinas de la Inmaculada Concepción.